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sábado, 2 de enero de 2010

Necesitamos una casa.
















Les había prometido más fotos y voy a tratar de cumplir mis promesas. Hoy nos dimos cuenta, a una semana de haber llegado a Auckland, que estamos hartos de vivir en hostels por lo que haremos lo posible dentro de nuestras posibilidades para que eso se termine lo antes posible.
Ayer fue un día de esos super tranquilos, sin demasiado para hacer. Los chicos se fueron a la playa en Davenport pero yo preferí quedarme en la ciudad. Como casi todo el mundo sabe yo necesito pasar tiempo conmigo mismo bastante seguido. Si bien quiero mucho a mis amigos, no estoy acostumbrado ni creo que me acostumbraré nunca al hecho de estar con gente las 24 horas del día. Es bastante sano que se los pueda plantear sin mandarlos a la mierda. Mi new agesismo está funcionando. Sólo les grité anoche cuando estaba de mal humor y me gritaron de vuelta por lo que todo se solucionó bastante rápido. Pasamos la prueba de fuego.
Les decía, yo me quedé en Auckland, fui a caminar por Ponsonby, que es supuestamente una zona medio trendy cercana al centro donde todo el mundo quiere vivir en estos días por lo que los precios están subiendo. En trademe un sitio de subastas tipo mercado libre de allá, se pueden buscar deptos compartidos para vivir a un precio generalmente bien conveniente. Yo el viernes estuve recogiendo todos los avisos publicados para casas en barrios lindos, de acuerdo con las instrucciones de Martín y otros salvadores de por aquí. A la tarde me fui a Esquires, un café que te da wifi gratis si te comprás cualquier cosa. Nosotros que somos re vivos, nos compramos lo más barato y vivimos de ese internet (la biblioteca está cerrada hasta el 5 de enero por lo que tenemos que buscar estas alternativas). En esquires me conecté y recibí un mensaje de Mat, el chiqui kiwi que yo había conocido a través de dani en buenos aires justo antes de venir. Afortunadamente él había vuelto de Wellington ese mismo día y se copó en tomar un café para contarnos novedades.
A la noche fuimos a bailar de nuevo y conocimos a otro uruguayo medio gil. Me parece que vamos a cortar relación con los orientales, hasta ahora vienen con muy mala racha. Primero el “amigo” de Fede que era flor de gilipollas y ahora este otro pancho insufrible. De nuevo, si estáis leyendo, hermanos uruguayos, es todo chiste…
Estamos extrañando un poco a las inglesitas que compartían nuestra habitación. Hoy llegó una chinita y un alemán que si bien parecen copados no van a reemplazar nunca a nuestras tash and louise.
Estoy cero inspirado para escribir el día de hoy, simplemente les subiré fotos y les diré que Nueva Zelanda la roquea.

Saludos maoríes para todo mundo.

martes, 1 de diciembre de 2009

La presentación


Creo que tengo pensado este blog desde octubre. Tiene que haber sido octubre porque en ese mes Fede, uno de mis compañeros de viaje, me dijo que iba a abrir un blog y supe con toda certeza que iba a copiarme su idea. Bueno, tampoco le demos tanto crédito, lo de “SU” idea es también una forma de decirlo. Supongo que a él le habrán dado ganas de copiarse de los argentinos en cebra que anduvieron en 2009 recorriendo Nueva Zelanda.
Para empezar, me llamo Alejandro pero sólo la gente que no me conoce o me odia me llama de esa manera. Para la gran mayoría de las personas soy Alejo. Algunos lo aceptan sin mas, otros, objetan que “Alejo es un nombre distinto” (léase con voz de vieja tarúpida con grandes problemas en sus cuerdas vocales). Para los indecisos, generalmente es Ale, Alej, Aleio, Alejijou, Alejito, Che vos, Bolú(me irrita particularmente), Boló, Fufú y mejor lo dejamos ahí.
Para seguir, me voy a Aotearoa (Nueva Zelanda) por al menos un año. A ser extranjero, joven y viajero por el tiempo que dicte mi conciencia y lo permita la NZ immigration office. Un aspecto no menor de esto es que me voy acompañado, como podrán haber percibido en los párrafos anteriores. Pues, sí, me voy con El gran Fede y el gran Fabio; dos de mis mejores amigos. Los tres esperamos seguir siéndolo luego de la convivencia. Por lo pronto estoy haciendo mucha relajación y repasando mentalmente situaciones posibles.
La idea del viaje comenzó a gestarse el año pasado. Al día de hoy, eso vendría a ser 2008, luego de haber visto por internet la opción de ir a trabajar a NZ por un año y de que absolutamente todo el mundo occidental tuviese un amigo, conocido, primo, hermano de la cuñada del kiosquero de la esquina de la casa de su tía que tuvo la experiencia y fue maravillosa, se llenó de plata, su potencia sexual aumentó, le creció más pelo si era pelado, se le cayó si era peludo, tuvo hijos preciosos y no paró de comer perdices hasta la extinción de la especie misma. Bueno, como no soy tonto y entendí que todas esas cosas, si le pasaron al tío, primo, verdulero, hijo de la hermana del cuñado del tío de un tal Lucas o Agustín, no podía ser de otra manera para mí. Entonces, luego de 5 años de facultad, me recibí, en mi trabajo me mandaron de viaje, mis viejos me ayudaron para que con mi hermana me vaya también de viaje a otros lares; le tomé el gustito a Ezeiza, insistí a dos de mis amigos también recibidos – los antes mencionados Fabio y Fede- que me acompañen hasta que finalmente cedieron.
Un día, ya decididos, empezamos a buscar empresa mediante la cual viajar. Como es necesaria una visa, yo soy partidario de pagarle a alguien que sepa lidiar con la embajada correspondiente para que te salga y no termines pagando vaya uno a saber cuántos dólares por un pasaje y un seguro que luego corrés el riesgo de utilizar como papel higiénico de lujo. Es por eso que llegamos con nuestra querida Silvia quien no sólo nos vendió el pasaje y el seguro, sino también iba a encargarse de lidiar con todas las cosas relacionadas con la embajada, el immigration office, la reina de Inglaterra y vaya uno a saber qué más. La gran sorpresa estuvo cuando nos dijeron “ups, van a tener que aplicar ustedes porque cambiaron las normas para este año”. Nos dieron videos instructivos para saber exactamente qué hacer en el sitio donde deberíamos cargar la aplicación como también pagarla; no sin antes advertirnos que había 1800 postulantes para sólo 1000 lugares y que el sitio de postulaciones andaría mal todo el bendito día de la postulación por la cantidad de usuarios en el servidor.
Imaginen la desesperación de saber que, luego de haber avisado en nuestros respectivos trabajos que íbamos a renunciar, de haber pagado un pasaje con un seguro de 12 meses para un país que quizá nunca hubiésemos visitado de no ser por este programa específico, era posible que nos quedemos sin visa. Afortunadamente, Silvia trabajó mucho con la agencia (se los reconozco) para que todos tengamos la posibilidad de aplicar al mismo tiempo en una oficina con acceso a internet de alta velocidad.
Esa mañana fue la peor mañana en muchísimos años. Yo había dejado de fumar hacía poco más de dos meses y tenía enfrente una página web que funcionaba peor que la línea C del subte. No iba para atrás ni para adelante. Otras personas ya habían podido ingresar su aplicación luego de una hora mientras yo, el pobre infeliz, estaba sudando hacía 4 horas sin poder siquiera avanzar un paso (son 5 pasos los de la aplicación online). Finalmente todo pasó, dejamos de insultar a la familia de Silvia, quien nos había prometido una visa segura y con mucha felicidad recibimos la bienvenida provisoria a lo que será nuestro país en 2010. La foto es la bandera de NZ con un paisaje un toque photoshopeado.